Segunda entrega del libro Un niño, un perro y una rana. Si tener un nuevo
amigo parecía estupendo, su pérdida será terrible. ¿Dónde está la ranita, que
aceptó ser amiga del niño? ¿Quién podrá darle noticias de su paradero? El niño
saldrá con su perro hasta el bosque y animales como como el búho y el ciervo van
a darle una respuesta… A través de un dibujo expresivo, repleto de emoción,
donde el perro torpe organiza su propia peripecia, la sorpresa final será
mayúscula. Resulta impresionante el manejo del dibujo de este ilustrador, la
capacidad narrativa de sus ilustraciones, resueltas a una sola tinta, repletas
de detalles gestuales que permiten al lector construir una historia con muchos
matices.